La frase no es mía (Mc 9, 41-50), pero si quiero hablar de ella por la relación que tiene con la vida que vivimos los vendedores. ¿Qué quiere decir esta frase en relación a las ventas?

Pues que llega un momento que ya nada nos estimula; ni más dinero, ni más clientes, ni un nuevo coche de empresa, ni cambiar de móvil, ni unas vacaciones a lugares paradisíacos, es el momento en el que sin darnos cuenta estamos en grave peligro, porque la sal de la vida ya no sala, la expectativa de algo nuevo ya no estimula, y lo que está por sorprendernos está en una zona delicada y próxima a la autodestrucción.

Si llegas en algún momento de tu vida a este punto, y eres capaz y consciente de ello, sé humilde y comienza de nuevo, “Cambia de Vida”, ese cambio de vida es renunciar a cosas (tú sabrás cuales) que no nos hacen más felices sino que nos hacen más dependientes, tal vez hay que cambiar de trabajo, de ciudad, de hábitos (no todos), tu sabrás lo que hacer, pero te aseguro que siempre hay oportunidades de empezar y volver a construir y recobrar la ilusión infantil, pero tiene que ser desde la pobreza, la humildad y la mansedumbre de corazón, es duro, pero te salvará.

Buena semana

 

Ángel Escribano