Me he dado cuenta, que es relativamente fácil prever el futuro que tendrá una persona, o mejor dicho, la vejez que tendrá una persona.

Somos tan gilipollas, y me incluyo en el grupo, que casi siempre repetimos los mismos patrones de comportamiento a lo largo de nuestra vida, hay una tendencia preprogramada en nuestro cerebro que nos lleva “casi” sin remedio, a tener una historia predecible y difícilmente modificable.

Si no nos sacrificamos un poco MÁS, si no damos un poco MÁS de lo que se espera de nosotros, si no somos un poco MÁS generosos, si no escuchamos un poco MÁS, si no tenemos hábitos un poco MÁS sanos, si no nos esforzamos MÁS para mejorar cada día un poquito, si no aprendemos MÁS cosas nuevas; es muy, pero que muy posible, que a partir de los 45 años nuestra curva de tendencia sea a la baja y de forma irremediable nuestra calidad de vida tome un rumbo hacia un MENOR RENDIMIENTO, tanto económico, social, de salud e incluso familiar.

Siempre elegimos si MÁS o MENOS.

Febrero 2018